OESTE
¿Hace cuánto no te sientas en un banco a respirar?
Día a día, la sociedad contemporánea se encuentra en continuo movimiento, apresurada por rendir al máximo, en busca de acciones permanentes que darán al individuo la posibilidad de sentirse realizado, invirtiendo un tiempo irreversible en un trabajo para poder consumir y participar del mandato capitalista que dirige todo el discurso social, aquel egoísta e individualista. Ser = trabajar se vuelve el lema de esta sociedad y no admite una actitud revolucionaria. Exigen personas que sepan lo que quieren desde un principio y si no crean esa necesidad para impedir cualquier cambio.
Numerosos fenómenos confieren la realidad y numerosos son aquellos que se pierden en una carrera de prisas. Una hoja meciéndose en la rama, el viento elevando una bolsa… son algunos de los movimientos salvajes que no siguen el tiempo apresurado de la vida contemporánea. Adquirir los resultados al momento a cambio de una prisa inmanente para poder conseguirlos, llevan al individuo a la pérdida de la capacidad observadora, deshumanizando y convirtiéndose en un ser vacío, sin conocimientos experimentales de la realidad que le rodea. Correr de un destino a otro en continua celeridad, sin parar a tranquilizar el camino, focalizando la llegada como única meta del tiempo. Es la naturaleza la base de la vida y esta tiene un ritmo lento de creación, pero el ser humano ha buscado sobrepasar estos tiempos para creerse él mismo la punta de la pirámide.
Las ciudades se alborotan y se llenan de coches, semáforos… los cuales generan estruendos sonoros que invaden las localidades de pesadez, irrumpiendo en la tranquilidad del silencio. El ruido se convierte en el ambiente normalizado que sientes al abrir la ventana de tu cuarto y encontrarte en un lugar molesto y angustiado.
Para.
Levántate y sal afuera.
Este proyecto propone un tiempo de pausa, un momento de observación sin ninguna prisa, que te conduzca a la evasión, libre de presiones y ruidos sociales que perturban las mentes. Permitirte alcanzar el ritmo natural que se perdió por el camino acelerado. Se vuelve necesario reconectar con nuestra parte más salvaje y natural, salir de este discurso acelerado creado por nosotros en el que en algún momento frenará bruscamente y será demasiado tarde.
La obra recoge los distintos datos sonoros y visuales de paseos conscientes desarrollados en Madrid y Cáceres, lugares muy distintos pero similares a la par, en donde me encontré con diferentes experiencias que elaboran este proyecto, acompañados de una reflexión escrita.
Todo comenzó con un paseo inconsciente que despertó la necesidad de observar y escuchar.

ANALÓGICAS
Cámara analógica Pentax
Imágenes obtenidas durante el paseo en Cáceres
![]() | ![]() | ![]() |
|---|---|---|
![]() | ![]() | ![]() |
![]() |















