RUPTURA ENTRE EL PASADO Y EL PRESENTE QUE LLEVA A SU PROPIA
PÉRDIDA
Este proyecto propone una reflexión acerca de la memoria familiar y la manera en la que nos relacionamos
con ella.
Un elemento esencial para este conocimiento son los álbumes familiares, formando parte de nuestras vidas y
componiendo una memoria, así como un pensamiento individual y colectivo que configura nuestro imaginario.
El álbum muestra de manera plástica y hoy en día digital, las distintas conexiones con el espacio que se han
ido configurando a lo largo de los tiempos. Entendemos el pasado como un tiempo de gran vínculo familiar
de una identidad común por encima de cualquier autoridad, asentadas en relaciones interpersonales arraigadas
a un entorno del que es consciente, propiamente rural, desarrollándose ante unas estructuras cerradas y fijas.
Por otro lado, el presente se configura bajo un paradigma capitalista moderno que promueve la velocidad y la
necesidad de estar en constante cambio, adquiriendo constantemente nuevos inventarios para sentirse pleno,
llevando a configurar relaciones fluidas y aceleradas en un entorno efímero. Así pues, son las relaciones con el
espacio las que configuran nuestra manera de crear memoria y recordarla.
Sin embargo, esta ruptura/cambio hace que me pregunte cuáles son los hechos que propiciaron a este presente
líquido el cuál no se ata a nada ni habita en el espacio en el que se encuentra. Por ello, es necesario meditar
acerca de aquellas características y pensamientos que configuraban el imaginario pasado proponiendo un análisis
en las actitudes propias del contexto actual.
Por último, parece contradictorio al final de todo el discurso, pero cabe destacar la pérdida de presente, donde
la medicina ha permitido una longevidad física más larga, pero en detrimento de la salud mental, la cual puede
perderse por el camino. Enfermedades tan desoladoras como el Alzheimer, crean un espacio inhabitable por el
dolor de la gran pérdida real, la mental. Por miedo a la muerte, o la búsqueda perseverante de inmortalidad, la
que impide despedir físicamente a alguien querido. La demencia que olvida aquello reciente y añora el pasado
sintiéndolo como presente, hace que me pregunte cuán subjetivo es el tiempo y el espacio.
El proyecto toma de punto de partida la vida de mis abuelas, Diana Plasencia Martín y Ana Duque Caballero, de 93 y 91 años,
observándolas y reflexionando sobre su pasado y el presente en el que se encuentran. Tomo sus álbumes familiares
como objeto de estudio para crear las distintas vías plásticas.
Gracias a ellas por la vida que han construido.
Ana Plasencia Galeano, 2022
























